LA CIENCIA DEL BESO

Los besos son el lenguaje universal del amor, el comportamiento sexual y romántico más común, pero, ¿alguna vez nos hemos detenido a pensar porque? ¿En qué momento y con qué razón como raza empezamos a besarnos? ¿Que motivación tuvo ese primer acercamiento a la boca del otro?, ¿será que fue simplemente por un impulso de refuerzo positivo al sentirse bien, o hay algo más profundo que eso?

Este enigma ha inquietado a los científicos por años, y tienen una fuerte creencia que besarse es un comportamiento adaptativo, no solo sirve para identificar a buenas parejas, sino también puede tener beneficios para nuestra salud y nuestra satisfacción en una relación

 

Los mejores detectives

Para empezar, al parecer besar ayuda a delimitar parejas potenciales, como evidencia de la hipótesis, científicos han encontrado que las personas más atractivas le dan mayor importancia a los besos, por decirlo de otra forma, las personas que tienen a ser selectivas con sus parejas y someterlos a estándares particularmente altos son más propensos a evaluar a sus parejas basados en la forma en la que besan

Estas mismas personas también son más propensos a decir que su grado de atracción hacia alguien más cambia basado en el primer beso.

Otros investigadores han encontrado que cuando las mujeres están en su estado más fértil de su ciclo menstrual le dan mayor relevancia a los besos, es cuando, tienen la mayor probabilidad de quedar embarazadas, utilizan los besos como una herramienta para llevar al coito.

La prueba de oro

La pregunta que surge entonces es, ¿como besando podemos determinar la calidad de una posible pareja?, aún hay muchas especulaciones, pero los científicos teorizan que es porque cuando besamos literalmente podemos oler y probar a la otra persona, específicamente, cuando estamos tan cerca de alguien con nuestra nariz y boca, podemos detectar feromonas, material genético y otras sustancias que inconscientemente nos permiten determinar aspectos relevantes como su salud, fertilidad, calidad de genes, entre otros.

Probablemente utilizamos los besos como herramienta para determinar quién es una pareja potencial y quién no.

Y Despues de unos años que?

Claramente no solo nos besamos para determinar una posible pareja, en las relaciones a largo plazo, monógamas, las personas se siguen besando sin importar el hecho de que ya se encuentran comprometidos el uno con el otro.

credit obrag.org

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Los besos pueden ser buenos para una relación porque son una forma de demostrar afecto y cariño hacia el otro, ayuda también a desarrollar intimidad, y como se ha señalado en algunos estudios, los besos frecuentes juegan un rol importante en el estado de satisfacción que se tiene con respecto a la relación.

Los besos pueden ayudar a mantener un intercambio de ciertos microorganismos, de hecho, un estudio encontró que podemos intercambiar hasta 80 millones de bacterias en un solo beso profundo, también encontró que, cuanto más se besa una pareja, más similar las colonias bacterianas que habitan es sus bocas se vuelven.

Los besos son la respuesta

La ciencia de besar sugiere que los besos son de hecho más importante de lo que creías, no solo te puede volver más deseable, pero besar desde el comienzo y seguido puede hacerte más feliz y saludable al largo plazo, así que a besar se dijo, de pronto si vamos a tener que besar varios sapos antes de encontrar al principie.