"Los hombres son en una inmensa mayoria, analfabetas de la vagina"

Olviden todo lo que creen que saben sobre el orgasmo y la masturbación femenina, jamás he tenido el placer de conocer a un solo hombre que tenga un asomo de certeza en sus presunciones sobre el tema; son en una inmensa mayoría: analfabetas de la vagina. Pues ni la experiencia, ni la edad son factores suficientes para comprender un aspecto de la mujer que sólo ella conoce y que en cada caso es diferente, pues las expresiones de sensualidad femenina varían de mujer a mujer.

 

El error más común que los hombres cometen al intentar erotizar a una mujer es repetir de cuerpo en cuerpo una única técnica, porque con otra pareja sexual les dio resultado, es como si tuvieran la concepción de que como las vaginas son todas iguales en anatomía, se divierten de la misma manera, déjenme aclararles que lo que le movió el bote a una a la otra se lo naufraga.

 

Pero permítanme hacer el intento de sacarlos de ese oscurantismo clitoriano en el que viven, indaguemos el orgasmo femenino. Existen tres factores determinantes para que una mujer consiga un orgasmo durante el coito: 

1) Estimulación erótica previa: En esta etapa intervienen elementos tan simples como los besos, las caricias y los aromas, sí, porque el olor afecta las emociones, y con esto no quiero decir que pongan incienso, el punto es que tomen en cuenta que el aliento y la esencia que emana de la piel son afrodisíacos si son placenteros al olfato, no puedo imaginar un encuentro sexual con un hombre que huela a la cebollita curtida del almuerzo, es algo que no te deja concentrarte, te provoca hacer una pausa y ofrecerle una mentita para poder seguir en el asunto porque así no se puede, (hombres, por piedad, lávense bien los dientes y carguen un enjuague bucal por si se pasan tragando un Chory antes del encame). El sexo oral también se agradece, pero en este terreno hay que ser cautos, porque nuestras partes pudendas no son una paleta, es una zona delicada y hay que aprender a dibujar el alfabeto en árabe con la lengua para dar una buena impresión. Una vez conquistado ese reto olfativo y lingüístico todo fluye con naturalidad. 

2) La conexión emocional: Es importante recordar que un hombre que no te hace reír, difícilmente te hará gemir; cuando dos personas no hacen click en frío, difícilmente lo harán en caliente, la química es fundamental, por eso es más fácil cogerse a un amigo que a un conocido. 

3) La constancia: Las mujeres no tenemos un botón de encendido y apagado, para poder llegar al clímax se requiere de perseverar en “ese movimiento”, cuando una mujer dice “así, así”, significa: “no dejés de hacer eso, porque allí es” y es en esta perseverancia en lo que falla la mayoría, porque los hombres no tienen sentido común cuando están en la cama, tienen la estúpida tendencia de cambiar sus movimientos cuando están a punto de conseguir el objetivo. No logro comprender por qué les es tan difícil percibir cuando algo nos está gustando, tengan también en mente que hay mujeres que no hablan durante el sexo, se limitan a gemir, la clave está en observar la respiración, si hacemos como que agonizamos, sigan haciendo lo que están haciendo porque está funcionando, punto, coño, que no es tan difícil. No olviden tomar en cuenta que pocas mujeres tienen la soltura de gritar “¡¡¡si dejás de hacer eso te morís!!!”, así que sean observadores que nada les cuesta.

 

Cuando hablamos de autoerotización femenina, el asunto es más complicado de entender para un hombre, porque todo el conocimiento que poseen sobre la masturbación femenina viene de la pornografía, es decir, que no saben una mierda. La mayoría piensa que las mujeres se masturban introduciendo un objeto de forma fálica en la vagina… Pues no, esa técnica es utilizada por un número muy limitado de mujeres. Existen diversas formas de masturbación femenina, a saber: Autoestimulación por roce o presión, contracción vaginal , estimulación del clítoris, inserción vaginal, estimulación de los senos, presión femoral (una almohada entre las piernas), tensión muscular y fantasías.

 

El 93% de las mujeres se masturba al menos una vez al mes y esta técnica liberadora es una práctica que dominamos desde una edad muy temprana, es sólo que no sabemos que nos estamos masturbando. Es que tocar nuestras partes malcriadas es una de las formas más placenteras de conocernos, cada mujer tiene su técnica y regularmente no nos toma más de dos minutos llegar al orgasmo por mano propia, digo “mano” de manera metafórica, porque hay quienes (como esta servidora) que no requieren de un solo tocamiento para conseguir un orgasmo, un par de contracciones vaginales y una buena fantasía son elementos suficientes para calmar a la bestia.

 

Entonces, desháganse de esas ideas preconcebidas aprendidas con Sahsa Grey, observen, pregunten y si durante el juego previo se aventuran a masturbar a su pareja, ínstenla a que les cuente cómo se masturba, de esa forma no estarán dando palos de ciego por media hora tocando donde no es e irán directo al punto. De nada.

 

-Tomado de "el blog de la  vero"